El hipo del Leviatán

Hoy se cayó Gmail en todo el mundo, o en casi todo el mundo.
Dos cosas me quedaron dando vueltas en la cabeza sobre el asunto:
I. Alien Nación
Siempre que pasa algo inusual con Google, la Internet toda habla de eso. Es el medio autorreferente por excelencia. Internet habla de sí misma, se inventa a sí misma. Internet aliena. Y todo esto gracias a nosotros, los alienados y monotemáticos internautas.
Internet es la res publica en la república de Internet, y de otros temas se dice poco o nada; lo de afuera no le importa a Internet. Las noticias de internet se filtran al mundo analógico y se replican en todos los noticieros y programas de variedades, pero pocas veces se da la inversa.
Internet ha ocupado el lugar de la televisión como emisor de verdad.
II. Sci-fi
Segundo, el día que pase algo inusual, pero verdaderamente grave con Google (y quizás esto caiga en terreno de la ciencia ficción alarmista, quizás sea tan probable como recibir el impacto de un meteorito que provenga de Krypton) las papeleras van a hacer un dineral. No por lo que habrá que imprimir o escribir a mano, sino por la cantidad de culos que van a tener que limpiarse durante y una vez ocurrida la hecatombe.
No depender del Leviatán y a la vez pertenecer al Leviatán es una paradoja irresoluble.
Conclusión
Las nubes también suelen traer tormenta.