22 August, 2009

La educación de mis hijos

Es difícil lograr lo que plantea nttm:

La oficinas de la radio (donde trabajo), quedan arriba de un acuario/tienda de mascotas. De por sí se me hace muy difícil pasarla por alto todos los días. Las peceras son pequeñas y algunas tienen un aspecto descuidado. Además allí se venden pajaritos (no sé mucho de especies de aves) de todos los tamaños, que hasta el momento de su venta permanecen acinados en jaulas pequeñas. También venden hamsters y conejos. Pero la imágen que más me duele todos los días es la de un loro de aproximadamente 15cm de altura, que vive en una jaula de algo de 50cm de alto. A veces ni siquiera lo mueven al sol. Está ahí con su expresión de “¿qué me mirás?”

Ayer, había un grado completo de jardín de infantes allí, cada uno de los niños de aproximadamente 5 años estaban haciendo cola para recibir un pececito en una bolsa de plástico. Claramente un gancho para que luego los padres de esos chicos se vean obligados a comprar una pecera con más pececitos y todos sus accesorios bajo amenaza de hacerles descubrir muy pronto a sus hijos lo que es la muerte.

Cuando terminé de subir las escaleras, recordé que yo misma participé de ese rito cuando tenía 5 años. El mismo acuario, el mismo procedimiento, 20 años después.

¿Cómo es posible que 20 años después se les siga enseñando exactamente lo mismo? No sólo se les enseña que hay que comprar una mascota para ser una buena persona, sino que se les enseña que ser responsable es comprar todo lo que haga falta para que esa mascota no muera y pueda entretenernos el resto de su vida.

Los padres claramente prefieren ahorrarse la explicación de qué es la muerte, así que corren a comprar lo que haga falta. Que su hijo llore y proteste durante un mes porque todos sus amiguitos tienen una pecera y él no, es algo por lo que no quieren pasar. Y así, paso a paso, crian un monstruo…

Cuando me senté en mi escritorio, recordé que otra cosa que se estilaba hacer cuando era pequeña era llevarnos a la granja. Luego teníamos que escribir un ensayo sobre lo que habíamos visto allí. Recuerdo que me hicieron ordeñar una vaca y darle de comer a los pollitos. Me sentí incómoda durante toda la excursión.

Estoy segura de que estas prácticas siguen vigentes y algo me dice que así seguirán cuando mis hijos asistan a la escuela. Tengo muchas preguntas ahora, y espero poder contestarlas a tiempo: ¿Cómo contrarrestar todo un sistema de educación especista y consumista? ¿Cómo enseñarles que no está bien tratar a los animales como mascotas y mucho menos tenerlos encerrados? ¿Cómo decirles que una granja es en realidad una enorme sala de ejecución?

Por suerte, yo lo tengo solucionado. Voy a educar a mi(s) hijo(s) en el veganismo.

12 August, 2009

«God loved the birds and invented trees. Man loved the birds and invented cages.»

Jacques Deval, Afin de vivre bel et bien (via abolitionist)